Hablemos de tango
Resulta agradable ver parejas que bailan con buen porte y una marcada elegancia en sus desplazamientos. Sin embargo esto lo vemos muy poco. Parecería que estos detalles de importancia relevante, no se tienen muy en cuenta por quienes se dedican a su enseñanza, y por supuesto que menos aún quienes están en su aprendizaje.
Hay un marcado interés por enseñar y aprender figuras, la mayoría de las veces realizadas con demasiada desprolijidad.
Cuando una pareja ingresa a la pista su carta de presentación la constituye su porte, la elegancia de sus desplazamientos, su paso de tango, su forma de conducir, valores estos superiores para el bailarín, que lo van a acompañar y a destacar toda su vida y que van a resaltar su estilo.
Las figuras son coreografías variadas que uno las aprende y las realiza de acuerdo a sus gustos y cuando se aburre de ellas las cambia por otras. Personalmente considero que son importantes, pero de poco vale dominar algunas figuras, si cuando las llevamos a cabo no lucen, ya que nos miramos los pies, torcemos el cuerpo, nos paramos mal, caminamos peor y exhibimos toda clase de vicios.
Debemos mejorar y para que esto ocurra debemos tener estas cosas muy en cuenta cuando Hablemos de tango.
W. Llera
Actualizado (Jueves, 16 de Diciembre de 2010 11:33)


